La Educación Ambiental es Ley

Educación 28 de mayo de 2021 Por Material de Prensa
En la madrugada del viernes 14 de mayo, la Cámara de Senadores de la Nación aprobó por unanimidad la Ley de Educación Ambiental Integral. Esto representa un verdadero cambio de paradigma sobre la forma de incorporar el contenido ambiental en las escuelas de todo el país.
WhatsApp Image 2020-08-05 at 11.06.01 AM
Material de Prensa. Leonardo Güi

La sanción de esta norma representa un logro colectivo de la sociedad civil, que desde hace años viene manifestando su preocupación por la problemática ambiental, demandando la implementación de políticas activas para los grandes desafíos ambientales que enfrentamos.

Una de las finalidades de la Ley, es establecer los presupuestos mínimos en materia de educación ambiental como política pública en todo el país. Desde hace años el Congreso Nacional viene incorporando normas de gran importancia sobre la temática ambiental. Estas normas forman parte de una nueva legislación en Argentina, buscando incorporar aspectos que subsanen la falta de regulación y reglamentación, cumpliendo con lo establecido en el Art. 41 de la Constitución Nacional. 

La Ley de Educación Ambiental viene a complementar el gran trabajo que se realizó para la sanción de la “Ley Yolanda”, que establece la formación integral en medio ambiente: “Para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías”. Estas normas incorporan nuevas formas de capacitación, tanto en la educación escolar como en la formación de los funcionarios públicos, entendiendo que la problemática ambiental es transversal a toda la sociedad, demandando un esfuerzo colectivo tanto de la población como de los gobiernos para preservar la calidad de vida de las generaciones futuras. 

Sudamérica necesita una especial atención en materia ambiental. La depredación de los ecosistemas naturales y la superpoblación urbana son grandes amenazas a la calidad de vida y el desarrollo sostenible en toda la región. 

Las estructuras fragmentadas de las grandes áreas metropolitanas de América Latina, no solo manifiestan las diferencias sociales en la calidad de los espacios urbanos, sino que, además, acentúan las diferencias ambientales en cada uno de esos lugares. 

La degradación medioambiental se gesta como una expansión geográfica de la desigualdad, y de un crecimiento caótico. En este contexto, el problema ambiental abarca fenómenos que van desde la contaminación urbana de las grandes áreas metropolitanas, a la crisis climática mundial, evidenciando la complejidad de una problemática que es tanto local como global.

La crisis climática no es una simple variación de la temperatura global, es un cambio drástico en el modelo de producción y consumo: hablamos de desertificaciones, sequías e inundaciones, temperaturas extremas, extinción masiva de especies, un desequilibrio fenomenal sobre los pilares que sostienen la etapa de producción primaria. 

Impulsar acciones colectivas, reclamar políticas ambientales y promover una agenda pública que contemple la crisis climática, son medidas muy importantes que la sociedad debe priorizar, sin embargo, para que estas iniciativas sean realizables, necesitamos indefectiblemente a la educación. 

La importancia central de la Ley radica en establecer los parámetros fundamentales en materia educativa para toda la República. Incorporar la educación ambiental a la currícula escolar es una de las mejores políticas de Estado que podemos implementar a largo plazo. El futuro de las próximas generaciones dependerá de la sabiduría de nuestras decisiones. 

Estemos a la altura de las circunstancias, comencemos por la educación.


Por Leonardo Güi.

Acerca de Leonardo Güi: Abogado. Docente de Derechos Humanos desde la Perspectiva Internacional, Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, sede San Isidro, extensión áulica Tigre, Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.

.

.

.

.

.

.

Te puede interesar